OTRA VEZ CERRANDO EL AÑO

diciembre 24, 2015

Acá estamos de nuevo, cerrando otro período de vida, cerrando y abriendo el siguiente.

Este es un año de muchas cosas, de situaciones opuestas y emocionalmente estresante. Muchas cosas ocurrieron, muchas cosas me generaron sensaciones buenas y otras no. Así que como quien mata a los fantasmas haré un breve recuento y trataré de dejarlos acá, como un testimonio de lo que fue.

Compré un departamento, años evadiendo ese paso, haciéndome el loco para no tener que “sentar cabeza” aunque sea de esa forma; ahora que lo veo, era una manera de protección, de mantener la sensación de una especie de libertad, de evitar sentirme fijado a un solo lugar (la verdad es que viví 14 años en el mismo lugar y nunca viaje por mas de 2 semanas), pensando que así evitaría las rutinas de la vida. Bueno pues, finalmente la vida me ganó y me comprometí como nunca había hecho antes con nadie; ahora, estoy comprometido con un banco por 20 años.

Ademas de ese compromiso, uno mas personal se realizó; no voy a dar detalles, no vienen al caso en este tema, solamente diré que el departamento llegó con su “pan bajo el brazo” y me pintó una sonrisa en la cara.

Laboralmente la primera mitad del año fue dura, muy estresante, con días agotadores emocionalmente y con la sensación de desgaste comiéndome el cuerpo. La segunda mitad mejoró, preparamos un plan para ver que podíamos hacer para mejorar y lo empezamos a aplicar, considero que mi equipo elevó su desempeño y empezamos a revertir algunas cosas que nos tenían atorados, por eso el año termino bien.

Un año de aprendizajes, algunos dolorosos pero estoy claro que de todo sacamos algo. Amistades que se sostuvieron, algunas que crecieron otras que se fueron alejando, no por falta de cariño, solamente la vida haciendo su trabajo en cada quien pero afectándonos a todos. Algunos reencuentros muy gratos, en especial con algunos amigos perdidos del colegio, aun no los frecuento como quisiera y creo que tampoco pasará pero solamente el verlos y saber que están bien fue bueno para mi.

Año importante, no lo voy a negar y quizás similar a los demás pero creo que eso lo voy a saber cuando me aleje un poco mas de él.

Un abrazo con todos.

Me desconecto.

Adeu…

Cosas Futiles

diciembre 7, 2015

entre la cosas fútiles

a las que a veces me dedico

está el buscar razones

para las cosas que no las tienen

como quererte

 

MIRAR

noviembre 6, 2015

ese dolor infinito que te desguaza

no bien las miradas se encuentran

saber con seguridad pétrea

que en otros universos

estarían juntos/

mirarse unos breves segundos

para reconocerse toda la eternidad/

cruel es la vida

del que observa distraído

y encuentra

al otro lado de la calle

el amor que no podrá tener

BUSCAME

octubre 11, 2015

Quieres saber la verdad sobre mi

entonces

aléjate

camina en la dirección opuesta

y no voltees a mirar

casi

hasta que alcance a ser olvidado

luego gira

y con ojos limpios mira

búscame

estaré cortado contra el horizonte

solamente así

a la distancia

podrás descubrir aquello que no se muestra

lo que esta oculto

a la vista de todos

YA NADIE BAILA LENTOS

septiembre 20, 2015

Ya nadie baila lentos; esa es una realidad tan monumental como monstruosa.

No se bien en que momento se dejaron de bailar lentos, lo que si recuerdo de mi adolescencia y juventud es que en cualquier fiesta sea del colegio, de la universidad (al menos en los primeros ciclos) y en cualquier discoteca; uno de los momentos mas esperados, y al mismo tiempo temidos, era cuando el DJ ponía el set de lentos.

Ese era el momento de la verdad, del valor; el momento que separaba a los ganadores de los perdedores, a los proyectos de don Juan de lo otros, ese grupo de adolescentes que se/nos convertirían en el coro de pajeros que celebraban y se estimulaban imaginando las historias que esos ganadores contaban a granel. Claros, muchas de esas historias no eran otra cosa que la imaginación frondosa de adolescentes repletos de hormonas, pero para los efectos daba lo mismo.

Ese momento resultaba épico y casi decisivo en nuestra vida, era el momento de absoluta claridad en el que sabias si le gustabas a una chica o no, solamente con la respuesta positiva o negativa a la invitación para salir a bailar. Pero ese momento de verdad no terminaba ahí; el sentimiento de triunfo o de fracaso era inmediato y publico, no había wassaps, mensajes o dms que escondieran ninguna de las dos alternativas; uno estaba expuesto en frente de todos y cada uno de los curiosos presentes. El éxito era compartido como si fuera un triunfo grupal y el fracaso era mas bien solitario y motivo de burla inmediata.

Carajo que se necesitaba valor para acercarse a la chica que te gustaba e invitarla a bailar sabiendo que podías salir maltrecho. Siempre me molestó que las chicas nunca tomaran la iniciativa, pero eso es otro tema.

Todos fuimos don Juanes, todos fuimos fracasados. La mayor parte de las veces éramos parte del coro, agrupados a un lado del local intentado tomar el valor para acercarnos, intentando definir si los teníamos bien puestos, dándonos valor entre todos para dar ese salto de fe, tratando de medir las consecuencias, sumando y restando posibilidades. Agarrando viada.

Aun resuenan de manera clara para mi los sentimientos felices de lograr el baile deseado. Aun recuerdo con una sonrisa triunfadora algunos de esos primeros bailes. Hace mucho me dejaron de doler los rechazos, todo era parte de un juego que estábamos aprendiendo y que hoy me sacan una sonrisa. Ahora, mucho mas viejo, se que debí sacar a bailar lento a mas chicas, se que, como en otras cosas de mi vida, debí tomar mas riesgos, lanzarme sin mirar esperando con fe que abajo hubiera agua; pero no hay vuelta atrás, los bailes que no fueron bailados no regresarán nunca mas.

Ya nadie baila lentos y es una pena, algo de la magia se perdió con eso.

EL RECUERDO QUE SE PIERDE 1

agosto 12, 2015

Y se despertó, como despertaba cada día, temiendo que al final su frágil recuerdo se convirtiera en olvido. Esa angustia mañanera que llegaba como un insoportable chirrido que le quitaba el velo y la magia a las horas que agobiantes iban llegando, una tras otra.

¿Cómo hacer para permanecer, para no desaparecer, como dejar la impronta? ¿Cómo ser alguien? se preguntaba desde la esquina en donde resguardecia su vida anodina. Repasaba cada momento y nada importante había hecho, nada por lo que mereciera ser recordado, nada que pudiera servir de excusa para, aunque sea, un aplauso tibio. La marca de su vida era la medianía, el escondrijo público, la sombra rápida que solo se miraba con el rabillo del ojo. Que vida para gris. Gris como la ciudad donde vivía.

Con el mismo esfuerzo que cada día hacía salió de la cama, lento y apestoso; la barba sin afeitar, los ojos rojos, el aliento carroñero; ni siquiera una erección que pudiera alegrar su mañana. Siempre pensó que todo esto era consecuencia del mal sueño, de las noches de insomnio cargadas de miedos. Siempre pensó que él era producto de un mal sueño. Se mantuvo sentado en la cama reuniendo las fuerzas para poder caminar hasta el baño y comenzar con la rutina de limpieza que lo pusiera, al menos, en la categoría de un humano promedio.

Como cada mañana se dio el tiempo para pensar en el sentido de todo ese esfuerzo, cual era su valía, el porque de ese consumo de energía sin sentido, la razón de la obligación auto impuesta de esa rutina demoledora. ¿Cuál era el sentido de todo? Como cada mañana no encontró ninguna respuesta que lo llenara o que si quiera empezara a responder al menos una fracción de sus dudas. Apelaría a lo de siempre para levantarse, a las obligaciones contraídas, a las facturas por pagar; se apoyó en esa rutina que tanto odiaba pero que hacia que las cosas siguieran su curso, con ese sentido de seguridad tan frágil que envolvía todo.

Miró el otro lado de la cama y lo encontró como siempre, vacío.

No era pena ni tristeza lo que lo llenaba cuando miraba hacia el otro lado, era una mezcla de muchos sentimientos, casi todos calmos; se había acostumbrado tanto a su soledad, a esos despertares fríos que no había dolor que lo invadiera. No recordaba si había amado, solamente podía recordar que algunas personas habían sido de su agrado, hombres y mujeres por igual. Le hubiera sido indiferente amar a cualquiera, entregarse por completo; solo hubiese bastado que alguien se percatase que él estaba ahí, vivo, presente y deseoso. Pero no. El era un hombre solo. Una sombra vaga, un vació, un espacio en silencio, una historia en borrador, un nada.

¿En que momento se convirtió en esto que era? Pensaba y paralelamente revisaba, una vez mas, cada capítulo de su vida intentando detectar el momento del quiebre o al menos algo que le diera una pista. Ejercicio fútil, lo sabia de antemano pero era parte de la rutina mañanera, gastar energía preciosa en descubrir aquello que ya no importaba; de que le serviría encontrar el momento de su transmutación si no había manera de retroceder para hacer algo diferente, claro, en caso que quisiera hacer algo diferente. Cual sería el objetivo? El no creía en ese sonsonete de algunos psicólogos que señalan que uno tiene que resolverse por completo; hay cosas que no hay manera de enfrentarlas, hay cosas cuya resolución no merece la cantidad de energía para encontrarlas, hay cosas que siempre estarán porque lo pasado ya está escrito, hay cosas que son demasiado pesadas como para querer verlas de nuevo; con cada una de esas cosas son con las que se debe hacer las paces, tranzar, para poder seguir; no hay mas.

Los minutos caían uno a uno, pero no importaba, en el fondo nada importaba, esta necedad humana de darle importancia a cosas que en el fondo solamente nos daban una sensación de falsa seguridad, trabajo, familia, dinero, compras, viajes, éxito; cada una de esas cosas no era mas que una manera de darle una cobertura de magnificencia a lo que realmente somos, animales comunitarios, seres básicos que han hecho lo posible por hacer complejo aquello que venimos haciendo hace miles de años, dormir, comer, tener sexo, cagar, juntarnos en manada, reproducirnos; nada ha cambiado en el fondo, es lo mismo pero disfrazado. No queremos ver lo que somos, preferimos fijarnos en el disfraz, en la cubierta para no tener que enfrentarnos con la pequeñez que en el fondo somos. Cuanto miedo nos da vernos al espejo, pensó.

Maldito día, maldita vida que corre sin dirección cierta, malditas las ganas de tener ganas.

RESUMEN

junio 13, 2015

Ultimamente ando con poca inspiración, pero no quiero dejar de publicar, así que haré un resumen de las cosas que he posteado últimamente en FB:

12 de Junio 2015

no logro superar la ciega idiotez de nuestros congresistas; el egoísmo, la ignorancia y el miedo legislando y tomando decisiones técnica e históricamente erradas. No logro superar las declaraciones idiotas de Eguren, Chavez, Florez Araoz y demás. No logro superar el silencio cómplice y cobarde de los medios de comunicación, que se empeñan en empujarnos a MVLL y su vida privada o a los deportivos muchachos de esos programas de concurso. No logro superar la falta de práctica de valores de parte de todas las Iglesias, ni su necesidad de regir la vida de todos aunque no creamos en ella. No logro superar la falta absoluta de pelotas de Ollanta Humala, un eunuco y mequetrefe de esos. No logro superar la corrupción instalada y la “política de la confusión” para que, al final, todo quede en nada. No logro superar el dolor del país y la indiferencia absoluta de quienes deben liderar, no dirigir sino liderar, los destinos de cada uno de nosotros. No logro superar la falta de esperanza que se instala en los corazones de todos, sin importar la tendencia, porque se sienten traicionados y violentados de manera permanente por un estado que solo es un cajero abusivo y totalitario. No logro superar…..

27 de Mayo

no voy a hablar sobre las cualidades y calidades morales o intelectuales de los congresistas que votaron por el archivamiento del aborto en caso de violación; creo que todos sabemos el paupérrimo nivel que tienen y a que intereses responden; lo que vengo a decir es lo siguiente, nadie puede obligar a otro a mantener las consecuencias de un hecho delictivo contra su voluntad… siguiendo esa breve linea, es una obligación dejar que sea la mujer que sufrió el delito quien decida si quiere o no continuar con la gestación…..

EL TIEMPO HA PASADO

mayo 14, 2015

el tiempo ha pasado

nos ha ido masticando la vida

hemos regurgitado recuerdos

quedándonos ese sabor ácido en la boca

el tiempo ha pasado

se nota en nuestras caras cansadas

en nuestras miradas distraídas

el cansancio se ha ido apoderando de lo que somos

lo que fuimos no es mas que una niebla lejana

que se desdibuja un poco cada día

el tiempo ha pasado

lo sentimos cada mañana

cuando el peso de lo andado hace imposible moverse

y la garganta se cierra ahogando todo sonido

el tiempo ha pasado

lo se cuando pensamos en los amigos que se quedaron en alguna vuelta de la vida

cuando tomaron un camino diferente

cuando esas heridas que tanto sangraron ya no duelen como antes

cuando algunos miedos han desaparecido

el tiempo ha pasado

no siempre a la velocidad adecuada

no siempre en la dirección deseada

no siempre con gracia

el tiempo ha pasado

descubrimos nuevas huellas en nuestras pieles

nuevos dolores

hasta la sonrisa se ha ido transformando en otra cosa

que lejos estamos de lo que soñamos

que lejos estamos de lo que fuimos

somos otros

el tiempo ha pasado

y cada amanecer nos dice que van quedando menos de ellos

igual ignoramos al advertencia

somos inmortales en nuestro ego

el tiempo ha pasado

y duele

pero duele mas que siga pasando

HACE MUCHO

abril 19, 2015

hace mucho mis labios no recuerdan el sabor de tu piel

hace mucho que lo último que debía morir, murió

hace mucho tu imagen es borrosa y no da miedo

hace mucho que camino con esta arma en el bolsillo

hace mucho que mis pies no tocan el suelo

hace mucho, no es tanto tiempo como quisiera

CAMBIANDO, ABRIENDO, CERRANDO Y DEJANDO

marzo 26, 2015

El cambio llega, es irremediable pero también necesario. Hace 14 años decidí vivir solo, y no era el mejor momento de mi vida; muchas cosas pasaban pero ese cambio era necesario, imprescindible diría yo. No me arrepiento para nada, creo que me hizo mejor y me ayudo a encontrar cosas nuevas en mi. Para lograrlo fue necesario que recorriera las calles buscando el lugar perfecto que me acogiera y donde pudiera instalarme; luego de 3 días de búsqueda ansiosa encontré un pequeño departamento en Surco, frente a un parquecito que lo hace bastante tranquilo y con una pequeña y linda vista.

Este departamentito me ha cobijado por 14 años, ha sido mi refugio y escondite, mi lugar de paz. Pero no solamente mío, también sirvió de refugio para algunas personas queridas que por circunstancias particulares tuvieron que pedir “asilo”; este lugarcito los recibió con el mismo cariño que a mi. Igual la mayor parte le he vivido solo.

Hoy, luego de todo este tiempo me toca dejarlo; ya cumplió el ciclo que tenia que cumplir, y valgan verdades, yo también en él; ahora llega otro ciclo, el de propietario, y eso llega ademas con otros cambios que ya serán comentados acá. Solamente diré que la madurez me empieza, tardíamente, a alcanzar.

Parte de la mudanza consiste en revisar lo guardado, en reabrir cajas, cajones y demás donde uno escondío/perdío capítulos de su vida; es un ejercicio de reencuentro con quien uno fue; y no siempre es placentero, agradable o gracioso. Releer algunos cosas nos dan la medida de lo mal que estuvimos en algún momento, de las dificultades, estupideces y tristezas que vivimos; no recuerda las profundidades de nuestros dolores y angustias; nos da, finalmente, la medida de nuestros dramas. También hay de lo otro, las fotos viejas, las letras de apoyo y cariño, los regalos de alguien que en algún momento nos quiso; esta el verte con pelos de loco, despreocupado, con una pinta de piraña insalvable e impresentable.

Hace unos días que vengo realizando este ejercicio; he redescubierto mas de lo que me hubiese gustado y he reído mas de lo que hubiese creído. Mas allá de eso, me ha permitido recordar algunos temas y saber que tengo que pedirle disculpas a algunas personas queridas que fueron heridas por mis actitudes de épocas pasadas; me ha permitido recordar el amor incondicional que algunas personas tienen hacia mi. Me he tomado el tiempo para leer y leer, mirar y apreciar mucho de lo encontrado y para finalmente romper esos papeles y dejar atrás algunas cosas.

Finalmente, reuní el valor de mirar lo escondido y dejarlo atrás. He crecido, no porque he envejecido sino porque he encontrado el perdón para mi mismo y porque algunas heridas, largamente abiertas, han cerrado.

Gracias departamentito, por recibirme y cobijarme todos estos años y por ayudar a curarme; voy a extrañar el calor de tus paredes.

Me desconecto.

Adeu…


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