A veces la inspiración es prestada; en este caso lo es, ya que a partir de un post brillante escrito por La Chica 10 he tenido un momento de reflexión sobre lo que yo no me arrepiento, o mejor dicho sobre como he llevado mi vida en estas casi 4 décadas en las que ando por este mundo.
Siempre digo que yo nací con el terno puesto, lo digo en son de broma pero en el fondo algo de cierto hay; la compostura y la formalidad han determinado el rumbo de mi vida; soy un ser intrínsecamente formal, soy el que escoge siempre la alternativa mesurada, el que mide el riesgo y calcula posibilidades, el que analiza escenarios y lanza hipótesis; no lo niego, es lo que soy. No se muy bien en que momento se inició este modo de vida o si sencillamente nací con ello; quizás sea una coraza de protección, quizás soy hiper consiente de mis muchas limitaciones, quizás no estoy dispuesto a pagar el precio de quienes llevan una vida mas cerca de los límites y por eso necesito resguardarme dentro de las estructuras ajenas o quizás sencillamente soy un tarado sin iniciativa o sin fuerza para llevarlas a cabo.
Durante mucho tiempo he tenido miedo, miedo de lanzarme sin red de protección y he ajustado mis variables para que siempre estén dentro de una ecuación segura; reconozco que me han faltado fuerzas, que he desperdiciado ocasiones, que no me aferré lo suficiente a quienes amé, que no dí todas las batallas que debí, que mis gritos siempre fueron mesurados y dentro de los límites correctos de decibeles; como dirían algunos, que viví “pasado por agua tibia”; esto lo reconocí y lo he declarado con claridad en un post llamado La vida de los Toros, no me avergüenza que esta sea mi vida, por que son mis decisiones, las mías, las que llevan la rienda de la misma.
No digo que mi vida sea aburrida, y menos ahora, en este caminar he tenido algunos episodios de valentía esporádica, he transgredido algunas normas y tengo escondidos mas de un secreto; pero el miedo al dolor me ha condicionado, esto lo tengo claro. De alguna manera siento que nunca llego a recuperarme del todo, que sigo viviendo y la sonrisa permanece instalada en mi cara, pero que las heridas continúan sangrando, brevemente pero sin pausa, y que eso me llevará en algún momento a quedarme seco por dentro. He perdido muchas veces, mas de las que he ganado pero aún tengo ganas; he tenido intensiones de dejar todo a un costado y sencillamente detenerlo, he mirado la locura desde muy cerca y la he querido hacer mia pero eso es caminar por otros rumbos.
Hoy es un poco diferente, tal vez por que entiendo que el tiempo se acaba, tal vez por que no le debo nada a nadie, tal vez por que me he vuelto mas egoísta; tal vez por que encontré un poco de valor escondido en algún lugar de mi interior; hoy tomo mas riesgos, sigo abajo en el marcador pero me siento mas preparado para asumir con un poco de humor mis derrotas.
Me desconecto.
Adeu…