La vida es, en general, una continuidad de sucesos donde, en el fondo, solamente tenemos algunos puntos de inflexión claramente definidos, pero no contamos con cierres periódicos como si se tratara de la contabilidad de una empresa; entonces, hacer un cierre anual únicamente por que es fin de año puede resultar ocioso y de poco provecho; sin embargo, lo seres humanos necesitamos movernos entre límites mas o menos definidos para mantener la esperanza de que al cerrar un capítulo lo malo de dicho período quedará atrapado en el mismo liberándonos, por ello, de las consecuencias ulteriores de esas maldades; ademas, de reprogramar nuestras vidas proponiendo cambios buscando la mejora o mejoría.
En ese entendido es que planeo hacer mi cierre, tratando de colocar mis límites de tal manera que pueda tener los puntos referenciales que me permitan, luego de algún análisis, darle equilibrio a mi vida; una especie de autopsia en vivo, un pre mortem.
Este ha sido una año de una intensidad inusitada, de toma de algunas decisiones a futuro y en medio de todo eso, de búsqueda de calma y distancia, la búsqueda de ese equilibrio precario en que todos nos movemos.
Entre los aspectos saltantes que quiero compartir, uno es el hecho de comprobar que la vida tiene sus propias reglas, que a pesar de que uno tenga su plan de vida milímétricamente calculado siempre hay espacio para una sorpresa, y en mi caso la sorpresa tiene nombre propio. No dejo de asombrarme, no dejas de asombrarme.
En otro aspecto, por primera vez en mis cuatro décadas y un poquitín mas tome la decisión de irme de viaje solo, lejos, fuera del alcance de mi vida diaria, en la búsqueda de esa objetividad que te da la distancia, en la búsqueda de esa paz que te da el silencio, en la búsqueda de esa humildad que te da la inmensidad de lo que te rodea; creo que lo logré, acallé algunas de las voces que moran en mi interior y eso me permitió trazar, al menos, el borrador de lo que sigue.
También he tratado de mantener los viejos amigos, aquellos que son capaces de escuchar la voz que se oculta en mi silencio, pero es cada vez mas difícil, cada quien tiene su rumbo y sus cachorros que cuidar; el cariño esta intacto, eso lo se, pero la ausencia a veces duele.
No obstante lo dicho arriba, la vida, cuidándome, me ha regalado nuevas personas, que generosas ellas me han acogido como uno de lo suyos y me llaman amigo, no puedo sino sentirme agradecido con eso y es por ello que intento retribuir lo mejor que puedo esa muestra desinteresada de cariño.
Tengo ideas y planes, tengo camino por recorrer, me quedan cosas por hacer, pero mas importante, vida por vivir; quisiera seguir avanzando, creo que el tiempo todavía juega a mi favor y espero darle uso de manera inteligente, es por ello que siento que me queda poco tiempo para gastar con los idiotas y dogmáticos, no quiero despilfarrarlo en discusiones irrelevantes o de sordos, quiero escoger mis batallas de mejor manera, pero mas aún, quiero ser un factor que aporte de manera inteligente.
Que pido para ustedes? Quisiera que ustedes también encuentren el tiempo para hacer su pre mortem, que puedan sacudirse de aquello que los detiene, que encuentren su propio equilibrio o que al menos inicien esa búsqueda, que brillen por su integridad y consecuencia, que sepan reconocer la verdad para poder aceptarla aunque duela, que al final del día se sientan completos.
Eso es todo. Un abrazo.
Me desconecto.
Adeu…
enero 6, 2012 a las 8:24 pm |
En mi blog manifiestocontralavida.blogspot.com explico porqué odio la vida y creo que tener hijos es uno de los crímenes máximos.
Saludos
enero 7, 2012 a las 7:46 pm |
Pere! un par de enredados cuestionamientos sobre el anio que paso (y sobre el k se nos viene) encontro la respuesta ideal ya de entrada en tu parrafo inicial. Muxas gracias por el consejo, esta como pa’ imprimirlo y asi no olvidar. Abrazo y a romperla este 2012. Salud!
enero 29, 2012 a las 5:27 am |
Es un articulo bastante interesante la verdad, he leido a veces cosas bastante similares pero nunca tan directas.