¿Sabes?, ya no sabría como decírtelo, ha pasado tanto tiempo. Pero ahora me queda claro que no debí callar, que esta parte de mi discurso no debió quedar en la nada, por que si fui capaz de decirte cosas que te hirieron tanto, debí tener el valor para decirte lo mucho que eras. Claro, no estoy seguro que después de las heridas hechas tuviese algún efecto positivo, pero no debí callar.
Hace años que mis ojos están en el olvido, que mi cuerpo no tiene memoria de tu cuerpo, hace mucho que eres tan sólo un fantasma que me ronda en los bajíos, ya casi ni recuerdo lo que fuimos; y sin embargo, me quedan estas palabras atoradas en mi garganta rota, me quedan estas lágrimas que aún no he vertido por ti, me quedan estas ganas de tener mas ganas, me queda el residuo de nuestro amor.
Escogí la vida que tengo, y de alguna manera también tome la decisión de destruir lo que teníamos, quizás por temor, quizás por imbécil, quizás por las dos razones y mas; pero hoy soy lo que soy sin ti, y ademas ya abandoné el curioso ejercicio de pensarte estando conmigo y proyectarme diferente, con el único propósito de atormentar mis ratos de paz.
Si, yo se que suena a confesión, a esa confesión que nunca te haré por que ya no tiene caso, por que ya no estas y por que yo ya no estoy; estás son quizás mis últimas palabras en tu nombre o por tu causa, como quieras verlo; acá me despido para no volver y no por que no quisiera regresar sino por que ya no hay donde. Siempre digo que no tengo arrepentimientos, y miento, como tantas veces, por que no hay nadie que diga tan bien la verdad mintiendo como yo; me arrepiento y mucho, sobre todo de haber callado miserablemente, de haber callado lo que debí gritar para que lo supieras; hoy mi conocimiento y valor son tardíos, estúpidos, banales si quieres, no me queda sino guardar mis palabras en saco roto.
Te digo adiós, mejor aún me digo adiós, por que ya no seré el protagonista de estos recuerdos, declino a vivir lo que viví contigo, voy a borrar mi pasado para borrarte de mi futuro, he de limpiar los residuos de mi alma y continuaré observando con mirada silente el horizonte nocturno que todo lo borra. Te digo adiós con un aire de bienvenida, se que me despido para poder regresar; es ese viejo truco que aprendí de ti, que te fuiste tantas veces pero nunca me dejaste hasta que yo te dejé sin irme; por que todo contigo es tan complicado, parece que no es posible otra forma.
Pero basta ya! acá terminan mis confesiones, mis llantos, mis recuerdos, mis proyecciones; hoy elimino, finalmente, los preciosos residuos de lo que nunca llegamos a ser.
Me desconecto.
Adeu…
