Una vez mas el periódico mañanero del día sábado me trae en primera página un titular que demuestra el fastidio de quien le aporta al Perú, en la página principal del diario El Comercio sale el siguiente titular “Kina: No merezco este maltrato”.
El problema de Kina es simple, para progresar se fue y para la licencia como boxeadora se registró como australiana; el punto, Australia no te hace renunciar a tu nacionalidad original, por lo que ella es peruano-australiana y eso dicen los documentos; y aún no siendo así, ¿cual es el problema de aceptar que una peruana ganó un campeonato mundial y premiarla por eso?; considerando además que no recibe un carajo del estado peruano; ¿por que no hacer de ella un ejemplo ganador para la sociedad en lugar de sacarle la mierda como miserables?; ¿resultado? la aguerrida Kina ha dicho (en otras palabras) que se pueden meter sus laureles por el orto.
¿Es acaso el único caso?, tristemente no, recuerden el caso de Luis Horna, ganador en dobles el Roland Garros; recuerden cual fue el tratamiento que recibió; un muy buen amigo mió dijo: “Pero (su triunfo) fue en dobles, si hubiese sido en singles ahí si”; lo que desató mi malestar e ira en contra de su tan triste comentario, teniendo que dar argumentos para que al final se diera cuenta de lo terriblemente negativo de su decir y aceptara la importancia de dicho triunfo. A diferencia de los argentinos que lo primero que dijero fue que parte del triunfo era suyo por que Lucho entrenaba allá.
Pero, ¿es acaso el único campo?, nuevamente no; la señorita Claudia Llosa acaba de ganar el Oso de Oro de la Berlinae por su película La Teta Asustada (Milk of Sorrow, su título en inglés) y uno de los comentarios iniciales que escucho es que no tiene mérito por que la producción y el dinero fueron españoles, por lo tanto es una película española, desconociendo absolutamente la realidad; escuché decir que el título ni siquiera estaba en español(?!), claro sin pensar por un segundo que a todas las películas que llegan también se les cambia el título para que sean comerciales en el idioma local.
¿No entiendo por que nos cuesta aceptar tanto el triunfo ajeno, en un país que carece de ejemplos positivos; no entiendo por que parte importante de la prensa se regodea en los aspectos mas bajos de cualquier situación destacando apenas lo bueno; no entiendo por que nuestra felicidad depende de hacer miserables a otros?
Me desconecto.
Adeu…
