Una vez mas la chamba me saca de mi ciudad gris, nuevamente ando por los sures, pero por unos pocos días nada mas.
Todos los viajes tienen cosas, pero en este se me juntaron varias, nada grave felizmente pero varias, así que ahí va el relato de los sucesos.
Llegué al aeropuerto de Lima con una pequeña maletita tipo carry on para evitar las colas y todo eso, así que llego al counter feliz de la vida y me dice una señorita que debe haber estado en uno de esos día que mi maletita pesaba mucho y que tenía que sacar cosas de ella; así que sin elección posible tuve que sacar la laptop y unos cuadernos, la chica esta tuvo la “amabilidad” de darme una bolsa de plástico para poner mis cosas; así que ahí estaba yo, con mi lap en una bolsa de plástico; como eso era peligroso tuve que comprar una mochila para protegerla; en fin dije.
El avión era uno pequeño e incomodo, pero bueno dije, vamos, a la mitad del viaje y mientras trataba de descansar un poco (el avión partió a las 2 am del lunes) un niño empezó a berrear como si lo estuvieran matando, no había forma de callarlo, así que adiós descanso.
Llegué, y el taxi que me debía esperar no estaba, felizmente pude solucionar el problema de manera rápida y eficiente, ok, sigamos adelante me dije.
Llego al hotel, me dan mi llave, subo a mi habitación con las firmes intesiones de dormir por lo menos una hora antes de ir a la oficina, abro la puerta y el cuarto estaba ocupado, así que cerré con mucho cuidado y regresé al front desk, donde luego de hacerme esperar un rato me dieron otra habitación; bueno finalmente llegué y me pude acomodar.
Fui a la oficina a las 10 am, hora de Chile, es decir 8 am Perú; y tuve un día por demás largo, así que mañana será uno muy duro donde tengo que dejar cerrados muchos temas ya que regreso a Lima el miercoles temprano y no tendré tiempo de mas.
Quien dijo que viajar así es rico?.
Me desconecto.
Adeu…
